Aunque digan que es un sistema de papel, es lo mejor que hay, hoy en dia. En consonancia con la pregunta ¿que estabas haciendo el dia que cambiamos la historia?, esto es lo que yo estaba haciendo.... (Originalmente formo parte de la trilogia 'Numeros magicos' pero esa es otra historia)
Ya saben que a la cocina no entro muy a menudo pues las cucarachas hablan mal de mi..... Segun dicen, mi cocina si bien no entra en los canones de la 'nouvelle cuisine', con decoraciones estramboticas, cascadas y velos de cebolla, esculturas que ocultan la poca cantidad de alimento, tampoco es tipo potaje de preso: informe y sin gusto, sino mas bien todo lo contrario, o sera que mi familia no es de paladar negro....
Pero postres, jamas supe hacer, excepto tortas. Tortas caseras. En los dorados años de la adolescencia, una compañera de secundaria que militaba entre las 'guias' version femenina del boy scout (la Iglesia es sexista hasta en eso, porque no girl scout), repartio la receta de la torta casera. Nada de torta comprada, la version hogareña consistia si mal no recuerdo en harina, azucar, huevos, aceite, leche y algun saborizante, y alla todas nos largamos a ensayar nuestras versiones de torta. La primera que hice, fue un fiasco: agregue aceite de uva en lugar de girasol, de modo que tuvimos una torta bi-sabor: al aceite de uva y naranja.
Pero despues le tome la mano, y hasta me hicieron la inmerecida fama de buena repostera, cuando en realidad batia sin demasiado ahinco los ingredientes e iban a parar al horno que se encargaba del resto, pero ya se sabe.... ¡lo hizo la nena!
Por la region del GBA donde viviamos, una zona de sencillas casas de una planta con jardines en el frente, veredas de baldosas vainilla, y arboles con canteros a sus pies, ofrecia sus servicios de electricista 'el Tano' autentico italico, bruto como un arado, que hablaba en una mezcla de cocoliche y castellano de su invencion, pero que se especializaba en 'hacer la mano'. En que consistia? Un desvio del cable antes de entrar al medidor que se accionaba desde una llave interior y dale a gastar el fluido electrico como quieras, que la por entonces Segba no se enteraba. Y dado el servicio -y ni hablar de la comparacion precio/servicio- que ofrecia Segba, robar era un placer; y ni te cuento si andabas flaco de finanzas, y que todavia en esos años habia vastas zonas del conurbano donde el gas natural brillaba por su ausencia. Dale a la garrafa o supergas.
El Tano era divorciado, ya dije que su hablar era causa de risa segura, petiso, chueco, medio pelado, sin pizca de entendimiento, un personaje peripatetico; segun se decia, rumiaba cuernos y penas de amor pero por poco tiempo: en breve en lo que seria los directos antecesores de bailantas, un antro conocido como El Quincho, pegado a las vias del FFCC Urquiza a la altura del Paraje Altimpheguer, conocio a su media naranja. Ella era nacional, bien nacional, probablemente de tierra adentro, pero que disimilaba su acento natal con un marcado lunfardo que daria que estudiar a la Academia Nacional de:
Aparentemente de tan escasas ideas como el, de rubios oxigenados cabellos y recargado maquillaje con exceso de brillos que disimulaba su cansancio de 40 años de limpiar casas ajenas sin tener una propia, y que preferia metamorfosearse en un tipo que pareciera otra cosa -un yiro barato- antes que parecer lo que realmente era: una mujer de clase baja, una domestica para la cual el trabajo no era carta de libertad sino una necesidad ineludible. Que no tenia ni siquiera una casa, propia o alquilada.
El Tano se la dio.
Vecindario tranquilo, le dijo, sin decirle del todo que la casa que construyo en un lote de los mas baratos que le permitio adquirir sus finanzas, construida, recalco, con sus propias manos y conocimientos en lo vivo de albañileria, plomeria, gas, aunque electricidad, quedaba justo sobre Av. R...., frente al Cementerio de xxxx. Pero quien iba a fijarse en los pocos gregarios vecinos, despues de tal prueba de amor???
La Mary no quiso irse a vivir asi nomas, un concubinato liso y llano en epocas sin ley de divorcio y cuyo tratamiento era tabu, siendo que recien ese año se votaria nuevamente para elecciones generales, siendo candidatos: Raul Alfonsin, Italo Luder y su satanica cia. el MID y los muchachos de la izquierda, as usual.
En este ambiente festivo, de sacudirnos el yugo de una vez, insisto, La Mary quiso su fiesta de rejunte, de casorio clandestino forzado por las circunstancias, y donde iba a hacerse sino en "El Quincho". Pero que es una fiesta de casorio sin torta de bodas, y dado que ambos andaban flacos de finanzas -el por el gasto de la construccion, ella por no tener como obtener un ingreso extra- como financiar todo lo que la ocasion exigia?
El vestuario, fue lo de menos, lo importante fue que el Tano le 'hizo la mano' al Quincho, que parecia iluminado como un moderno casino, y empezo a rejuntar favores entre la clientela. Es decir canje de servicios.
Mi familia fue cliente de 'la mano': recien habiamos llegado del sur para encontrarnos que en Bs. As. tambien hacian unos frios que pelaban, el caño de gas natural mas cercano pasaba a dos kilometros, y todo el mundo parecia feliz comprando tubos de gas, garrafas, o lo que nos parecia el colmo del atraso: estufas a querosen!!!! Hasta vecinos de lustrosos autos, cargaban sin empaques los bidones del rosado fluido para las estufas de sus casas, con una apatia o una sumision de esos años que a nosotros nos equivalia a un chachetazo. Pasar frio: ¡Jamas! hicimos 'la mano' y en esas, no se le ocurre a mi madre comentar lo bien que le salian las tortas a la nena.... y el Tano ahi nomas negocio: rebajo el precio, siempre que la gran repostera adolescente le hiciera la torta para su casorio. Trato hecho, dijeron, por supuesto sin consultarme.
Nunca puse peor voluntad, empeñada en compromiso ajeno, y eso que el Tano trajo bolsas de harina como para una panaderia, y otros ingredientes; quizas se dieron cuenta tarde que se les habia ido la mano al meterme en tal compromiso, cuando empezaron a aparecer las peticiones.
- Hay, yo quiero la torta de dos pisos- dijo la Mary, refulgente detras de la mascara de sombra iridiscente y el brillo labial que la hacian parecer que la comida estaba grasosa.
- Y rellena- dijo el tano.
- Y decorada con que?- pregunto ella.
- Y bien borracha- agrego el tano.
- Miren, la torta que hace la nena es casera, pero no es rellena, ni borracha ni decorada- dijo mi madre reculando.
- Pero algo se le puede poner arriba, yo puedo batir la crema- dijo la Mary.
- Y yo traigo grapa italiana- adivinen quien lo dijo....
- Bueno, como sea es una torta- aceptaron de comun acuerdo, yo in absentis como medida de protesta; y mas protestas mias se oyeron porque me temia que mucho no habian defendido mis intereses para sacarme del medio, y sobre todo porque el dia de la festichola era el dia de las primeras elecciones generales; justo cuando yo si bien no tenia edad para votar, queria disfrazarme de urna, de boleta partidaria, de lo que fuera con tal de esta lo mas cerca posible del acto que la edad me vedaba. Tenia 17 años. En cambio me esperaba un dia de cocina para quienes no me interesaban en lo mas minimo, la verdad me importaban un comino, no conocia ni queria conocer en profundidad; de modo que con una saña innnata me dedique a torturar a los que me habian empeñado palabra sin yo darla. Dicho en otras palabras: eche a todo el mundo de la cocina, viniera con la intencion que viniera y se tuvieron que aguantar estoicamente el repertorio de palabrotas de galeote, los timbales forzados con que protestaban cacharros de cocina, los golpes que sacaban de sus goznes las puertas de las alacenas, y el temido desorden que encontrarian tras mi paso. Fue una tortura meticulosa y planificada, mientras por la radio (porque en ese entonces para tener un TV portatil tenias que tener metros y metros de antena, y ademas se hubieran ido todos a la cocina a ver el progreso del acto eleccionario) escuchaba las opiniones, los sondeos, entrevistas, ajena al acto mecanico de mezclar sin ahinco -ahinco falto a la cita- los ingredientes: las toneladas de harina, litros de aceite, y cia. Un trastaso feroz de la puerta del horno indico que empezaba la horneada, cuando siento que una voz casi desconocida me pregunta:
- Queres que te ayude en algo?- al principio no la reconoci y me pregunte que hacia esa ilustre desconocida en nuestra cocina.
Sin el recargado maquillaje, con el pelo sin ahuecar parecia hasta menos platinada, mas avejentada, y mucho mas cansada. Era la Mary -despojada de su plumaje de ave del Paraiso y transformada en vulgar gallina Leghorn- que venia a ofrecer su ayuda para el festejo, sabe Dios despues de cuanto tiempo de escuchar mi florido repertorio. En esa epoca no lo pense, pero le dije 'NO' agriamente, y casi le doy con la puerta balcon en las narices, pero visto en retrospectiva, me doy cuenta que venia en son de paz, sin su vestuario que ocultara sus origenes llanos y la metamorfoseara en un ser deseable aunque fuera para el Tano, a ser participe de su fiesta aunque fuera en las ingratas tareas de cocina antes que dedicada a su persona. Tal vez le pareci la mayor mal educada el orbe, pero sin quererlo, le hice un favor: en una epoca que no se usaba la palabra 'produccion' para describir el arreglo, o la simple transformacion en otra persona mediante las artes del maquillaje y del peinado, le deje el dia libre para su fiesta.
No quise, lo juro, mientras le cerraba las puertas en la cara, y seguia con mi lenguaje de presidiario que escandalizaba al vecindario.
El primer piso de la torta -porque la quisieron de dos pisos- como molde fue una palangana enlozada, preparada para la ocasion. El segundo piso, oficio de molde una lata de dulce de batata, y ante la sobra de materia base -pues ni que decir que ni me fije en proporciones- dentro de un molde de pan dulce. Imaginarse el adefesio de tales formas superpuestas, creo que no da mucho trabajo, pero a mi me importaba un comino mientras los bloques de bizcochuelo se enfriaban y yo sali a vagar por las escuelas del barrio a palpar el comicio. Me habia pasado los meses previos, cortando, ensobrando, repartiendo boletas en el comite del MID, y justo 'el' dia, vienen a salirme con que yo tengo que saldar una deuda -que si bien me beneficiaba con una estufa electrica para mi solita todo el dia- que yo no habia contraido. Me meti en todas las escuelas, vi como la gente entregaba sus documentos y se metia a votar con una sonrisa de oreja a oreja, con gesto desganado otros, algunos que parecian voto cantado, tratando de adivinar a quien votaban. Le preguntaba a las presidentas de mesa, atareadisimas y mas por falta de practica, cuanta gente habia concurrido, si faltaban muchos.... hablaba con los fiscales y doy fe que con muchas ganas les hubiera llevado una torta para amenizar el dia.
A mi regreso, alguien habia lavado los trastos sucios, y rebanado las tortas al medio para su relleno, al menos prolijamente, pues yo las habria ametrallado de haber podido.
Tampoco me esmere en la tarea del relleno, y menos dado que lo unico que habian dejado era la grappa, de modo que vacie las botellas sobre el masacote como quien vacia un balde, y de los quinotos producto del arbol del fondo, cortados en trozos 'alla rustica' se hizo el relleno. La torta olia a destileria, y una vez ensamblada y mantenida en su lugar por palillos, juro que nunca vi un mamotreto mas feo.
Marron, color de la horneada, de formas imprecisas debido a la palangana, algo torcido el segundo piso, y coronada por la larga forma del molde de pan dulce, era la torta de bodas o de rejunte mas fea que se halla visto. La mire desde los 4 puntos cardinales, a nivel, vista aerea desde arriba de una silla y no tenia salvacion. Algo encima habia que echarle y rapido. Pero la pregunta era: que?????
Solo contaba con harina, huevos, y vainillin del mas trucho..... de modo que sin mas opciones, prepare una crema pastelera en cantidad industrial en una olla, y en un rapto de inspiracion final la separe en dos tandas y a una le agregue cacao en polvo, para colorearla. Y sin mas tramite, derramar alternativamente las mescolanzas, esperando que la gravedad lo nivelara. De exterior marmolado, se veia algo mejor, pero no mucho. Necesitaba florituras, algo que tapara las imperfecciones, algo.... La verdad es que dentro mio competian la bronca por el compromiso y la vanidad por presentar algo como la gente. Combatieron encarnizadamente, hasta que finalmente la vanidad gano la batalla. Gano solamente esta, pues no iba a ponerle un centimo de mi bolsillo en decoracion, se necesitaba algo rapido y gratis......
¡Flores! exclame y me encamine a un terreno, que cercado por lugustrina, era bien mantenido y en su interior tenia plantas en plena floracion. La cosa era entrar. Tuve que trepar el cerco de ligustro cuchilo en mano, cortar dos flores de Aves del Paraiso, dos o tres floripondios de buen tamaño, hojas y otras flores de menor diametro, y volver a trepar con el botin ante la vista azorada de los vecinos.
Cuando el Tano vino a buscar su torta, lo recibio mi madre con su cara mas avinagrada para el hecho, mientras la pareja contemplaba extasiada un tumulo funerario de flores. En la cuspide como dandose un beso, las dos flores de pajarito, y distribuidos el resto de la flora regional del GBA, sobre una base de hojarrasca. Yo; por supuesto ausente. Habia ganado Raul Alfonsin, y con mis compañeros de colegio nos habiamos ido a festejar a la plaza del pueblo.
Los novios, cargaron el mamotreto ornamental en la camioneta de trabajo del Tano, y no tuvieron peor idea que irme a buscar al festejo. Tocando bocina para abrirse paso -pues el Tano era peronista- aunque todo el mundo creyo que era de festejo, tratando de avanzar entre el gentio con banderas argentinas, radicales de rojo y blanco, boinas blancas, peronistas algo frustrados pero que igual festejaban las primeras elecciones que nos librarian de la tortura de haber soportado tantos años la tirania de los milicos, trataba de abrirse paso, buscandome.
- Te buscan- dijo mi compañera Sandra, una rubia de origenes polacos, la autora de mi aficion a las tortas.
En medio del bullicio, los pitos y matracas, musica, ver aparecer la camioneta destruida del Tano era como ver aparecer al Diablo en persona, pues nadie a esa edad y en su sano juicio queria verse mezclada, hacer notar que tenia algo que ver con un personaje pateticamente ridiculo como el. A su lado, iba sentada, rutilante como un idolo, la Mary.
Hasta la muchachada de 18 años le echo una apreciativa mirada: lucia su plumaje de ave exotica mas lucido. Pantalon rasado negro (para disimular rollos), blusa negra con plateado, collares y cadenas como para anclar un transatlantico. Pero lo mas lucido era su cara: satinada, opalescente por el maquillaje, labios a puro brillo, los ojos agrandados por el kohl y las iridiscencias de las sombras; el pelo ahuecado y mas rubio -y brillante- que nunca. En ese momento pense que tal vez la hubieran barnizado para tanto brillo, recien ahora sentada al teclado me caen las fichas, lo que hacia verla tan radiante, era su felicidad. Felicidad por su futuro, por su casorio, y hasta por el tumulo floral que iba anclado en la caja cerrada de la camioneta.
Para variar, yo no agradeci mucho su agradecimiento, ya lo dije, nadie en su sano juicio queria hacer notar que tenia algo que ver con estos personajes, de modo que los despache con un seco 'de nada' y continue con mi festejo.
De mas esta decir, que a pesar de invitacion formal, nadie de mi familia iria a la fiesta.
El Quincho, a pesar de toda la iluminacion, era un antro de temer. A pesar de los artistas pasados de moda pero que necesitaban seguir morfando que pasaban por el, era un lugar donde se juntaban los desesperados, los desesperanzados de toda esperanza, que por un modico precio podian acceder a los terapeuticos olvidos semanales de la musica a todo trapo, el ruido, la fingida alegria, el alcohol. Cuando mi madre le pregunto al Tano por el ambiente, este contesto:
- Trancuilo, trancuilo. Mucha musica, baile, diversion. Alguna pelea, pero trancuila.
- Pelea?
- Si, alla trompada, con sevillana.
- Mucho trago....
- No, no mucho.
- Bebida fuerte entonces....
- No..... grappa, vodka, ginebra, whisky.....
Ciertamente, ni tomando toda la grapa, vodka y vhisky, iriamos a un lugar asi.
Una semana despues, reaparecio la pareja, a devolver fuentes y basamentos del masacote, a dar mas gracias, y contar los pormenores de la fiesta. Animada por un conductor cuya carrera iba en inexorable picada, habia hecho el panegirico de la ocasion, del amor que unia a la pareja, se habia sacado fotos al lado del mamotreto. En realidad, todo el bajo mundo del espectaculo -los Angeles de Smith, famosas por ladrar digo cantar en bikini en esos años, y algunos que hoy estan reflotando los restos de sus carreras y que sin dudas no querran verse reflejados aqui .... que mas da, Tormenta tratando de capear el temporal, otros en lo que eran sus ultimas apariciones antes de desaparecer totalmente de escena- se sacaron fotos al lado de la torta. Un palido, fugaz testimonio, que una vez estuvieron, fueron parte de ese mundo, aunque fuera en un antro y en una fiesta de casorio en Paraje Altimpegher al lado de una torta deforme, una corona funeraria en 3D, sostenida por un andamiaje de palillos. Por su parte, la obra de reposteria una vez despojada de la flora autoctona, y rebanada en porciones a todos los presentes les parecio riquisima. Lo que no se es despues de cuantos tragos es que llegaron a semejante conclusion.
Mis inclusiones por el mundo de la reposteria acabaron cuando empece la Universidad, y solo aparecia por la cocina a prepararme litros de cafe. Solo en dos ocasiones mas incursione por la reposteria, pero los postres no son lo mio.
En cuanto a la Mary y al Tano, ley de divorcio mediante ya en los años de democracia, en una diafana mañana de primavera de esas de aire fresco, cielo azul sin nubes y un sol festivo -a la que si fuimos formalmente invitados- dieron el esperado SI ante el Registro Civil. La Mary, vestia un sobrio traje color marfil que contrastaba con sus uñas y labios rojo fuego, el rubio cegador de su pelo y el nacar del maquillaje; el tano de traje parecia mas patetico que nunca, tal vez por el fatuo orgullo que le hacia sacar el flaco y magro pecho; orgulloso porque iba a ser padre.